NEUMÓLOGOS PEDIATRAS EN MÉRIDA

En este Portal de Neumólogos pediatras en Mérida encontrara varias alternativas para el cuidado de sus pequeños. Contar con un buen Neumólogo Pediatra es fundamental. Es al neumopediatra a quien podemos recurrir para mantener la salud de los niños y asegurarse de que tengan un crecimiento saludable.

Dra. Esperanza Figueroa Hurtado

Neumología Pediatrica/ Broncoscopía.

Ced. Esp.6323062-7046586.INER-UNAM

Dr. Arturo Cortes Telles.

Neumología Adultos / Fisiología Respiratoria.

Ced.Esp. 5704910-7046590 INER-UNAM

Especialistas en atención de las siguientes enfermedades:

Asma | EPOC |Tos Crónica | Dificultad para respirar (disnea) |Bronquitis |Neumonía |Bronquiectasias |Infecciones pulmonares en pacientes con VIH/SIDA | Sospecha de Cáncer Pulmonar |Evaluación y Seguimiento de los Trastornos respiratorios del dormir (Apnea del Sueño)| Hipertensión Arterial Pulmonar | Tuberculosis y sus complicaciones

Neumonía Intersticial (Fibrosis Pulmonar)

Estudios Diagnósticos de Derrame Pleural con Biopsia | Broncoscopia Diagnóstica | Pruebas de Función Pulmonar (Espirometría Simple y con Broncodilatador, Fuerza de Músculos Respiratorios, Oximetría de pulso)

Atención a Empresas para Valoración Funcional Pulmonar en Trabajadores con énfasis en la búsqueda de Enfermedades Laborales

Estudios para Diagnosticar Trastornos del Dormir (NUEVO)

Sucursal Centro

Centro Médico de Las Américas

lunes a viernes de 4pm a 8 pm

Calle 54 x Av. Pérez Ponce 33A # 365 Consultorio 208 Edificio principal CMA

Sucursal Altabrisa

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calle 15 #491 fracc. Altabrisa

Tipos de epilepsia infantil.

Tipos de epilepsia infantil.

Éstas podemos dividirlas según según si la crisis se origina en una zona determinada del cerebro o bien dichas descargas afectan a la vez a varias partes del cerebro. También podemos diferenciar entre aquellas crisis que se originan sin existir evidencia de alteración en el sistema nervioso o en las que sí existe.

Según esto que hemos visto, podemos hablar de crisis parciales o focales cuando la crisis epiléptica tiene su comienzo en un área limitada del cerebro, pudiendo acompañarse de síntomas de tipo motor, sensoriales o psíquicos. Este tipo de crisis son las más frecuentes, y podemos dividirlas, a su vez, en:

  • Simples: son aquellas que ocurren sin ningún tipo de pérdida de la conciencia, pero si con alteraciones motoras o sensoriales, pudiendo ir acompañadas de sensaciones fóticas (relacionadas con la luz), gustativas, de calor o de hormigueo o adormecimiento.
  • Complejas: al contrario que las anteriores, y como consecuencia de una afectación de estructuras cerebrales más complejas, en este tipo de crisis sí existe pérdida de conciencia, acompañada o no de sensaciones de miedo, problemas de memoria o cognitivos, alucinaciones o movimientos involuntarios de diferentes partes del cuerpo.

Por otro lado nos encontramos con las crisis generalizadas, las cuales constituyen descargar que afectan a la vez a más de una zona concreta del cerebro, produciendo pérdida de la conciencia que en muchas ocasiones cursa junto a reacciones motoras anormales.

Pueden ser primarias, que es cuando las crisis epilépticas se presentan de forma simultánea por todo el cerebro, o secundarias que, por el contrario, es cuando la descarga se origina en una parte determinada del cerebro y posteriormente se va extendiendo al resto del cerebro.

Así mismo, pueden presentar o no trastornos motores mientras duran las crisis. En el caso de que se manifiesten estas descargas motoras podemos encontranos con diferentes tipos de alteraciones motoras, como por ejemplo las mioclonías masivas bilaterales, que consisten en sacudidas involuntarias de las extremidades de duración breve y que ocasionean movimientos violentos en el pequeño.

También pueden darse crisis clónicas, en las que el niño pierde la conciencia y se producen contracciones musculares que se repiten de forma rítmica, o crisis tónicas, donde existen contracciones tensas sostenidas en los músculos sin que se muevan.

Finalmente, dentro de las crisis convulsivas, también pueden darse las llamadas crisis tónico-clónicas, las cuales se conocen también con el nombre de «crisis de gran mal». La duración de estas crisis oscila entre los 5 y 10 minutos, existiendo una pérdida total de la conciencia.

Se divide en dos fases, siendo la primera la fase tónica, la cual en alguna ocasión se da después de un dolor intenso en el abdomen y sensaciones de mareo. Se da una contracción intensa de todos los músculos del cuerpo, acompañada de una desviación de la mirada (al dar la crisis, los pequeños tienden a mirar hacia arriba), elevación de los brazos y espamos en la largine, lo que hace que se emitan diferentes gritos agudos e intensos (llamado «grito epiléptico»).

Después de esto llega la llamada fase clónica, durante la cual se producen varios movimientos convulsivos repetidos en brazos y piernas, así como incapacidad para controlar el pis. Después de esta fase, llega un breve periodo comatoso seguido de una fase de sueño tras la cual el niño se encuentra desorientado y confuso, con dolor de cabeza, muscular y dificultad para recordar lo ocurrido.

En el caso de que la crisis no curse con ningún tipo de descarga motora, podríamos encontrarnos crisis atónicas en las que se llevaría a cabo una pérdida de la conciencia y disminución del tono muscular, lo que ocasiona que el pequeño se desplome pudiendo producirle daños importantes debidos al impacto. Por otro lado, las crisis acinéticas tienen, igualmente, una pérdida del movimiento y hacen que el niño caiga al suelo, aunque no existe afectación del tono muscular.

Las ausencias, llamadas hasta hace poco «crisis de pequeño mal», son muy características de la infancia y suelen desaparecer antes de los 15 años aproximadamente. Durante las ausencias disminuye la conciencia (pudiendo llegar incluso a suspenderse) durante unos 2-15 segundos.

Nos damos cuenta de que el niño está teniendo una ausencia porque deja de hacer lo que estaba haciendo, permanece quieto durante ese tiempo, y al concluir la crisis se encuentra desorientado. Pueden darse alteraciones como palidez de la piel, incapacidad para controlar el pis o la saliva, es necesario acudir con un médico especialista para empezar el tratamiento lo más rápido posible y evitar daños neurológicos a largo plazo.

Como podéis ver, al hablar de epilepsia no hablamos siempre de lo mismo, sino que existen diferentes tipos de epilepsia infantil que hacen que debamos tenerlo en cuenta a la hora de llevar a cabo el tratamiento más adecuado para cada caso.

La música es un excelente estímulo para tu bebé

La música es un excelente estímulo para tu bebé

Se han hecho muchos estudios sobre la influencia de la música en el desarrollo de los niños y de hecho existe música desde el vientre de la madre. Una nueva investigación encontró que escuchar música a los nueve meses de edad ayuda al bebé a procesar mejor las notas musicales y el lenguaje. Y no sólo canciones infantiles, cualquier música logra ese efecto.

El estudio, elaborado en la Universidad de Washington en Seattle comenta que a través de experimentar los ritmos de la melodía se puede detectar y hacer predicciones sobre los patrones del lenguaje. Lo que significa que tener un contacto temprano con la música puede tener un efecto global en las capacidades cognitivas del niño.

Un bebé de nueve meses se estimula con todo lo que le rodea: la luz, las sensaciones, los sonidos y estos cambian de forma constante. La música y el lenguaje tienen patrones muy marcados. Las sílabas son el ritmo del habla y son fundamentales para entender lo que estamos escuchando.

En el estudio contó con un total de 39 bebés, 20 de ellos acudieron a sesiones de música de 12 a 15 minutos de duración con sus padres durante un mes. A cada sesión iban dos o tres bebés juntos. Los otros 19 solo jugaban, sin música, en las sesiones. Este era el grupo control. La música elegida fue un vals, “ya que es relativamente difícil para que los bebés lo aprendan”. A la semana, las familias volvieron al laboratorio para evaluar las respuestas cerebrales, mediante resonancias magnéticas y descubrieron que los bebés que escucharon música tuvieron reacciones más rotundas y fuertes en ambas áreas cerebrales, comparado con el grupo de pequeños que solo jugó.

¿Cómo lograr que nuestro hijo se porte bien fuera de casa?

¿Cómo lograr que nuestro hijo se porte bien fuera de casa?

En la educación del hogar, debemos educar a los niños sobre normas de convivencia y educación, pero todo esto es un proceso, los peques lo van aprendiendo conforme pasa el tiempo. Los Psicólogos pediatras recomiendan que para evitar tener que dar un show en algún lugar público, lo mejor es “cansarlos antes”. Sì, escuchaste bien, los pequeños que se mantienen activos, pueden tener un mejor comportamiento que si tienen su energía al 100%. Tal y como recomiendan los psicólogos pediatras no esperes un pequeño tranquilo y dibujando en la mesa de un restaurante si estuvo toda la semana sentado viendo la televisión.

Para lograrlo puedes seguir estas pautas que serán de gran ayuda:

– Puedes pedirles que se porten bien, no que se porten como adultos.
 
– Todo niño debe tener límites y conocer que existen consecuencias.
 
– Planea las salidas, vayan primero al parque o un rato a jugar para que gaste un poco de energía.
 
– Hablar con ellos claramente y de forma directa. Aunque pensemos que no nos entienden, sabrán que cuando comienzan a perder el control, la consecuencia ya se le había dicho.

También es muy importante que reconozcas sus logros, pues cada reto que venza lo ayudará a seguir creciendo más y más. Así como, por ejemplo, los niños le temen a la oscuridad porque imaginan que a su alrededor hay monstruos o fantasmas, usa este factor a tu favor: Charlotte Reznick, psicóloga clinica de la UCLA, recomienda a los padres que los niños imaginen un “color valiente” para conocer al mundo, lo cual funcionará como un escudo frente al miedo, y un apoyo ante el aprendizaje.

Trastornos neurológicos en niños prematuros

Trastornos neurológicos en niños prematuros

Un bebé prematuro es un bebé que nace antes de las 37 semanas de gestación. Los bebés pueden nacer temprano por varias razones, incluyendo una infección materna, eclampsia, uso de drogas y alcohol y problemas estructurales del cuello uterino y del útero. Debido a que no está completamente desarrollado, el bebé prematuro puede tener serios problemas de salud a corto y largo plazo. Dentro de estos están varias complicaciones neurológicas.

Hemorragia intraventricular

La hemorragia intraventricular, o IVH, es una condición en la cual el bebé prematuro experimenta sangrado en los ventrículos del cerebro. El IVH ocurre en bebés prematuros debido a que sus vasos sanguíneos se están todavía desarrollando y no son lo suficientemente fuertes. Es más común en bebés prematuros de menos de 30 semanas de gestación. La hemorragia se mide en una escala de uno a cuatro, con uno representando un sangrado menor y cuatro un sangrado que afecta negativamente al cerebro. Los síntomas del IVH incluyen apnea, una reducción del tono muscular y de los reflejos, y una fatiga general. El tratamiento para la hemorragia intraventricular es de apoyo e incluye transfusiones de sangre, punciones lumbares y ocasionalmente, cirugía.

Parálisis cerebral

La parálisis cerebral es un trastorno neurológico permanente e incurable que causa problemas de coordinación, reflejos y tono muscular. Aunque la parálisis cerebral se ve en bebés completamente desarrollados, es más común en prematuros, con un 10 por ciento de bebés severamente prematuros desarrollándola, según Sheena L Carter, PhD. La parálisis cerebral es usualmente una complicación de un daño cerebral debido a algo más en bebés prematuros porque sus cerebros son más vulnerables a traumas. El tratamiento para la parálisis cerebral consiste principalmente en terapia, incluyendo terapias físicas, ocupacionales y de habla. En casos más severos, se usan medicamentos para controlar los síntomas como las convulsiones, eslasticidad muscular y dolor.

Leucomalacia periventricular

La leucomalacia periventricular, o PVL, se refiere a una muerte cerebral de materia blanca en áreas alrededor de los ventrículos. La causa principal del PVL parece ser cambios en el flujo sanguíneo que causa daño al área, pero la infección y la hemorragia intraventricular son algunas veces los responsables. Es más común en bebés de menos de 32 semanas de gestación, especialmente si tienen comorbilidades, tales como el síndrome de dificultad respiratoria o la enterocolitis necrotizante. El tratamiento para la leucomalacia periventricular es completamente de apoyo y consiste en monitorear los otros sistemas de órganos del bebé y tratar de mantenerlos normales. Los bebés prematuros que desarrollan PVL a menudo tienen parálisis cerebral u otros problemas neurológicos más adelante.

Trastornos del espectro autista

El trastorno del espectro autista es un término para tres tipos diferentes de trastornos del desarrollo que causan problemas con la comunicación y la socialización. Tres trastornos específicos son el trastorno autista, el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo. El síndrome de Asperger es una forma leve del trastorno autista, mientras que el trastorno generalizado del desarrollo es un diagnóstico hecho para bebés y niños que no cumplen con los criterios para los otros dos trastornos. Los síntomas de este trastorno pueden ir de leves a severos e incluyen el evitar el contacto visual, ecolalia, demoras en el habla y el lenguaje, y la dificultad aceptando cambios menores. Según un estudio publicado en la edición de abril del 2010 del Periódico de Pediatría, los bebés prematuros de menos de 26 semanas de gestación son ocho veces más propensos a desarrollar un trastorno del espectro autista que los bebés completamente desarrollados.

Trastornos neurológicos comunes en niños

Trastornos neurológicos comunes en niños

Todos los niños se desarrollan a ritmos diferentes y la velocidad, algunos más rápido o más lento de lo habitual. Y esto es perfectamente normal, incluso dentro de la misma familia. Sin embargo, existen algunos trastornos neurológicos que pueden afectar el desarrollo del niño en todas las áreas, incluyendo el motor, el lenguaje, el aprendizaje y la cognición. Tales trastornos neurológicos pueden afectar a cualquiera de todo el sistema del cuerpo, o ser focalizado sobre el sistema nervioso, donde la mayor parte del daño se nota.

Muchos trastornos neurológicos en los niños son congénitas, lo que significa que se desarrollan en el útero y el niño nace con el trastorno.

Algunos otros pueden ser hereditarias y se manifiestan sólo más tarde en la vida, y, finalmente, algunos trastornos pueden ser adquiridas secundarias a la exposición ambiental o trauma. Como alternativa, los trastornos neurológicos en los niños se pueden clasificar en función del tipo de trastorno, o en función de su origen.

Tipos de Trastornos Neurológicos en Niños

Retraso en el desarrollo (Discapacidad Intelectual)

Un retraso en el desarrollo puede afectar a uno (o más) de las 5 áreas principales de desarrollo: el lenguaje o el habla, la visión, el movimiento (habilidades motoras), pensamiento (habilidades cognitivas) y las habilidades sociales. Sin embargo, en algunas enfermedades más de una zona se ve afectada. El autismo es una enfermedad común que ilustra retraso en el desarrollo en los niños. Los niños que son autistas tienen pobres habilidades sociales y no para mostrar la conexión emocional con sus compañeros y séquito. Sin embargo, se cree que tienen un buen intelecto, a pesar de que su principal reto es expresar que la inteligencia. Una forma similar pero menor de autismo es el Síndrome de Asperger en el que las características son menos pronunciadas y el niño afectado es un poco más socialmente inmerso.

Aunque el autismo y síndrome de Asperger son causadas de retraso en el desarrollo parcial, algunas otras condiciones comúnmente encontradas pueden ser considerados responsables de un retraso en el desarrollo más global (que afecta a todas las 5 áreas de desarrollo). En la parte superior de la lista, tenemos el síndrome de Down (trisomía 21) que es causada por un cromosoma extra-numerario en el par 21 st. También podríamos mencionar el síndrome de X frágil, que es un trastorno hereditario causado por un defecto en el brazo corto del cromosoma X. Síndrome de Alcoholismo Fetal (causada por el consumo de alcohol durante el embarazo) también es una causa común de retraso global del desarrollo con retraso mental pronunciado. Los niños con este síndrome tienen determinados rasgos faciales como surco nasolabial liso, labio superior delgado, puente nasal bajo, fisuras palpebrales cortas, cara aplanada y anomalías del oído menores. Estos son facies característica de esta enfermedad.

Trastornos del Movimiento

Los trastornos del movimiento son un grupo de trastornos neurológicos caracterizados por anormalidades en la calidad, la velocidad, el tiempo y la sincronización de los movimientos cuando se ejecutan. En los niños (e incluso en adultos), se ha establecido por investigadores que casi (si no) todos los trastornos del movimiento se producen secundaria a un defecto o una lesión en los ganglios basales; que es el centro del cerebro responsable de la ejecución movimiento y la coordinación. En los adultos, por ejemplo, trastornos del movimiento como la enfermedad de Parkinson vástago de los ganglios basales.

Cuando se trata de niños, los trastornos son en su mayoría nombrados basado en el tipo de defecto que se observa.

Por ejemplo, podría tener un caso de un niño que sufre de distonía que se refiere a las contracciones musculares sostenidas que conducen a la postura anormal. Otro trastorno del movimiento común es coreoatetosis (movimientos irregulares con torsión y la escritura de las manos y pies). Los niños afectados con faringitis estreptocócica o la amigdalitis también podrían desarrollar una condición llamada Danza de San Vito, que es una secuela de la infección por estreptococos que afectan a los ganglios basales.

¿Qué es la distrofia muscular?

¿Qué es la distrofia muscular?

La distrofia muscular es un trastorno genético que debilita los músculos que ayudan al cuerpo a moverse. Las personas con distrofia muscular tienen una información genética incorrecta o carecen de la información adecuada en sus genes para fabricar las proteínas necesarias para tener unos músculos sanos. Puesto que la distrofia muscular es de origen genético, la gente nace con ella; no es contagiosa y, por lo tanto, no te la puede «pegar» otra persona que la tenga.

La distrofia muscular debilita los músculos con el paso del tiempo, de modo que los niños, los adolescentes y los adultos afectados por esta enfermedad pueden ir perdiendo progresivamente la capacidad para hacer cosas que la mayoría de la gente puede hacer sin problemas, como andar o sentarse. Algunos de los afectados empiezan a tener problemas musculares desde que son bebés y otros los desarrollan más adelante. Hasta hay personas que no desarrollan la enfermedad hasta que son adultas.

Hay varias formas de distrofia muscular que pueden afectar a los adolescentes, cada una de las cuales debilita distintos grupos musculares de formas diferentes.

  • Distrofia muscular de Duchenne: es el tipo de distrofia muscular más frecuente y está provocada por un problema en el gen que fabrica una proteína denominada distrofina. Esta proteína ayuda a las células musculares a mantener su forma y su fuerza. Sin ella, los músculos se van degenerando y la persona se va debilitando gradualmente. Este tipo de distrofia afecta solamente al género masculino. Los síntomas suelen empezar a manifestarse entre los dos y los seis años de edad. Cuando las personas que la padecen tienen entre 10 y 12 años, a menudo tienen que desplazarse en silla de ruedas. También puede verse afectado el corazón; por lo tanto, las personas con distrofia muscular de Duchenne deben ser controladas regularmente por un especialista en pulmón y corazón. Los afectados por esta enfermedad también pueden desarrollar escoliosis (una curvatura anómala en la columna vertebral) y contracturas en las articulaciones. Con el tiempo, hasta los músculos que controlan la respiración se pueden ver afectados, y la persona puede necesitar un respirador artificial para seguir respirando.
  • Distrofia muscular de Becker: al igual que la distrofia muscular de Duchenne, solo afecta al género masculino. Esta distrofia muscular se parece mucho a la de Duchenne, pero los síntomas pueden aparecer más tarde y suelen ser menos graves. Sus síntomas, como la degeneración y la debilidad musculares, no se empiezan a manifestar hasta los 10 años de edad o incluso durante la etapa adulta. Este tipo de distrofia muscular también puede cursar con problemas respiratorios, cardíacos, músculo-esqueléticos y articulares. Pero muchas de las personas afectadas por esta enfermedad pueden llevar vidas activas sin tener que usar nunca una silla de ruedas.
  • Distrofia muscular de Emery-Dreifuss: sus síntomas suelen aparecer a finales de la infancia o principios de la adolescencia y a veces tan tarde como a los 25 años de edad. Es otro tipo de distrofia que afecta mayoritariamente al género masculino. Los músculos más afectados son los de los hombros, los brazos y la parte inferior de las piernas, y suele cursar con problemas articulares (contracturas). El músculo cardíaco también se puede ver afectado.
  • Distrofia muscular de cinturas: afecta a ambos géneros por igual, debilitando los músculos de hombros, brazos, caderas y muslos. Puede empezar tan pronto como en la infancia o tan tarde como en la cuarta década de la vida y suele tener una evolución lenta. Con el paso del tiempo, es posible que los afectados necesiten utilizar silla de ruedas para desplazarse. Hay muchos tipos distintos de distrofia muscular de cinturas, cada uno de los cuales tiene sus propias características.
  • Distrofia muscular facioescapulohumeral: puede afectar a ambos géneros y suele empezar a manifestarse durante la adolescencia o los primeros años de la etapa adulta. Afecta a los músculos de la cara y de los hombros y a veces también cursa con debilidad en la parte inferior de las piernas. Las personas con este tipo de distrofia pueden tener problemas para levantar los brazos, silbar o cerrar fuertemente los ojos. El grado de afectación varía, pudiendo ser leve en algunas personas y más grave en otras.
  • Distrofia muscular miotónica: es una forma de distrofia muscular en la cual los músculos tienen dificultades para relajarse. En los adolescentes, puede provocar distintos tipos de problemas, como la debilidad y la atrofia muscular (el músculo se va encogiendo con el paso del tiempo), cataratas y problemas cardíacos.
  • Distrofia muscular congénita: es el término que engloba todos los tipos de distrofia muscular que se manifiestan en bebés y niños pequeños, aunque no siempre se diagnostiquen tan precozmente. Al igual que otras formas de distrofia muscular, se asocia a debilidad y a falta de tono muscular. Se da en ambos géneros y puede cursar con síntomas diferentes. Hay una gran variabilidad tanto en lo que respecta a su gravedad como a la velocidad con que empeora. Puede cursar, aunque muy raramente, con problemas de aprendizaje o discapacidades intelectuales.

En muchos de los tipos de distrofia muscular que acabamos de comentar, la expectativa de vida (es decir, lo que puede llegar a vivir una persona) depende tanto del grado de afectación general de los músculos como de la medida en que están afectados el corazón y los pulmones.

Exámenes neurológicos para niños

Exámenes neurológicos para niños

La exploración neurológica tiene un esquema claro en el que hay que tener en cuenta, de forma secuenciada y ordenada, los siguientes aspectos:

  • Análisis del desarrollo psicomotor
  • Análisis del desarrollo de la coordinación
  • Exploración general
  • Exploración neuro-ortopédica
  • Exploración neurocognitiva

Aplicando aquí el concepto clásico de Barkley (1998) para las disfunciones neurocognitivas cualquier exploración clínica tiene 3 ejes fundamentales: la entrevista clínica, el examen médico y la medición cualitativa cognitivo-comportamental. Todos estos elementos de la exploración clínica son fundamentales. Tras el análisis del problema y la valoración de los antecedentes del desarrollo psicomotor -y su influencia sobre la situación actual- pasamos a la exploración general. En todos los casos ha de emitirse una opinión sobre el desarrollo neuromotor, empleando las escalas desarrolladas para tal fin, sobre el movimiento y sus alteraciones y finalmente no podemos olvidar la evaluación neurocognitiva.

El esquema de evaluación de Shepard, Carter y Cohen es útil en este último aspecto:

Propuesta modificada de evaluación clínica  del niño

(Shepard, Carter y Cohen)

  •     Método observacional
  •     Procedimientos con papel y lápiz
  •     Evaluación psicológica

Campos que se deben examinar

  •      Capacidad cognoscitiva general
  •      Integración visuomotora
  •      Atención

Al inicio de la exploración y mediante la entrevista clínica podemos advertir ya el patrón de desarrollo con el que puede enfrentarse el clínico. Desde la normalidad, con un desarrollo psicomotor cercano a la media, pasando por las desviaciones no patológicas del desarrollo -que el Pediatra debe conocer para evitar interpretaciones erróneas y derivaciones innecesarias- hasta el retraso psicomotor o los niños con periodos libres de síntomas que han manifestado un cuadro de regresión psicomotriz.

Modos de comunicación niño-clínico

Las formas de obtener la información por el pediatra en el niño desde la etapa preescolar hasta la adolescencia se basan principalmente en el diálogo, en el juego y en el dibujo. En el primero de los casos, si bien el diálogo tradicional “cara a cara” o entrevista es el más empleado no deja de ser interesante aplicar a veces un diálogo “imaginario” a través de marionetas u otras estrategias que permitan rescatar la información del niño.

En nuestra opinión el análisis del dibujo es una herramienta tremendamente útil cuando valoramos niños a partir de los 3-4 años, y una forma sencilla y rápida de evaluar aspectos interesantes del desarrollo neuropsicológico del escolar. Creemos que es importante que el Pediatra conozca el desarrollo del lenguaje gráfico del niño como expresión de su maduración intelectual. En cualquier consultorio puede dirigirse el trabajo del niño mediante un dibujo que éste puede realizar mientras pasa a la consulta en la sala de espera para luego evaluar los resultados, empleando para ello sólo un par de minutos. Puede solicitarse del niño un dibujo espontáneo (en nuestra opinión lo más acertado), se le puede proponer un tema (en opinión de Widlöcher) o bien, ya en consulta, se le puede solicitar que complete la forma que nosotros hemos esbozado (Winnicot). Es lógico que para ésta última técnica se necesita más tiempo y una mayor experiencia y conocimiento sobre el dibujo infantil.

El análisis, por tanto, del desarrollo del lenguaje gráfico nos puede aportar una información neuroevolutiva interesante. Además del dibujo espontáneo, con sus conocidos aspectos proyectivos emocionales, la técnica más empleada para evaluar la madurez es el estudio de la figura humana (V.Lowenfeld y W.L.Brittain, 1972).
La figura humana

Clasificación de los periodos evolutivos (2 a 12 años)

V.Lowenfeld y W.L.Brittain, 1972

Etapa pre-representativa

  • Etapa del garabateo: de 2 a 4 años

Etapas representativas

  • Etapa preesquemática: de 4 a 7 años
  • Aprendizaje de figuras geométricas (Código gráfico (Kellogg, 1979))
  • Desarrollo de la memoria visual
  • Etapa esquemática: de 7 a 9 años
  • Realismo visual: de 9 a 12 años
  • Razonamiento y adolescencia: Mayores de 12 años

Entre los instrumentos de exploración clínica, además del dibujo, el pediatra tiene a su disposición un material rico y complejo que no debe olvidar como es la escritura. Los padres podrán aportar los cuadernos escolares, más objetivos. Una revisión rápida de los mismos ofrecerá información sobre trastornos de la organización motriz, el desarrollo espacio-temporal y viso-perceptivo, trastornos psicolingüísticos y de la lectura o trastornos afectivos.

En la metodología de comunicación niño-pediatra el juego representa una forma útil y sencilla de obtener información, no sólo sobre el desarrollo de las habilidades lúdicas, de socialización o de comunicación, sino también para evaluar el desarrollo neuromotor durante toda la infancia. El juego es, además, “uno de los instrumentos primordiales para el análisis de los diversos estadios cognitivos” en opinión de Piaget.

En la clasificación “cognitiva” de este autor el juego se desarrolla a lo largo de la infancia en 3 estadios principales que es conveniente conocer:

Clasificación “cognitiva”de Piaget

  • Juegos de ejercicio (< 2 años)
  • Actividad sensorio-motriz
  • Recepción de la información
  • Aprendizaje
  • Juegos simbólicos (2-7 años)
  • Dimensión de “simbolismo y ficción”
  • Juego de lo semejante: “hacer como si (…)”
  • Sustituye a un “lenguaje todavía pobre”
  • Produce y reproduce “imágenes mentales”
  • Juegos de reglas (> 7 años)
  • Imitación del juego de los mayores
  • Marcan el desarrollo de la socialización
  • Adquisición de las relaciones y “código social”