Nuestros dientes tienen una capa de Esmalte en su superficie que es lo que los protege del desgaste y le da su dureza.

Pero en nuestra boca hay bacterias. Algunas de ellas, entre las que destaca el Streptococo Mutans se pegan al esmalte, especialmente en sus recobecos y proliferan. En su crecimiento producen ácidos que degradan el Esmalte. Cuando el hueco crece lo hace también la zona en la que las bacterias pueden reproducirse y poco a poco se originan huecos que van profundizando. En esta fase la caries no se detecta la mayoría de las veces, porque no duele.

Si la perforación atraviesa totalmente el Esmalte, sigue sin doler, pero a veces empezamos a notar que el diente “se cala”. Es decir, que percibimos molestias al tomar alimentos más calientes o más fríos de lo normal.

Tras el Esmalte la perforación continúa atravesando la Dentina. Más blanda y porosa que el esmalte, la progresión a través de ella suele ser más rápida y empieza a afectar a la Pulpa (la porción más profunda donde están los nervios del diente). Cuando irrita los nervios es cuando aparece el auténtico dolor de dientes, pero es tarde. La infección ya a atravesado todas las barreras.

Si infecta la Pulpa, puede progresar a través de la raíz y producir inflamación en los tejidos que rodean el diente. Eso es un Flemón.

¿Cómo se trata la Caries en Niños?

Caries en los Dientes de Leche

La mayoría de los Niños aún con dientes de leche, no colaborarán para que se trate una caries. Por eso, lo habitual en una Caries de un diente de leche no es hacer una Endodoncia (limpiar y eliminar el material infectado con un torno para rellenar luego el hueco con un “Empaste”), sino un sellado. El Sellado consiste en cubrir la Caries con un material que evita que las Bacterias de la Placa dentaria reciban más alimento, lo que enlentece o detiene la progresión de la caries el tiempo suficiente para que el Diente de Leche sea sustituido por uno definitivo antes de que la Caries haya perforado el Esmalte.

Pero a veces ya ha perforado y está produciendo infección. En esos casos, dependiendo de la edad del niño y de la importancia del problema tu Odontólogo te aconsejará la mejor opción, desde el sellado hasta la extracción del Diente de Leche.

Caries en Dientes definitivos

En niños que ya tienen los dientes definitivos la solución suele ser la Endodoncia (limpiar y eliminar el material infectado con un torno para rellenar luego el hueco con un “Empaste”). Y en algunos casos en que la caries está ya muy avanzada puede ser necesaria la Extracción. Es de nuevo tu Odontólogo la persona indicada para aconsejarte.

Más importante: Cómo se Previene la Caries en Niños

Hay niños que tienen más facilidad para desarrollar Caries que otros. En algunos casos el Esmalte es menos resistente a los ácidos de las Bacterias de la Placa. Esto es algo genético y que no es evitable.

Pero en la mayoría de los casos de Caries el problema son los Hábitos del que las sufre:

Falta de Higiene dentaria.

Cuando los restos de comida permanecen en los dientes más tiempo y en abundancia, la Placa Bacteriana crece. Y en sus capas más profundas es donde proliferan los gérmenes que producen ácido.

Una correcta higiene dentaria elimina los restos de comida y una parte importante de la Placa Bacteriana evitando que tenga la profundidad suficiente para que proliferen las bacterias causantes de Caries.

Hay quien dice que los dientes deben limpiarse desde que están en la boca y que debe hacerse desde que aparece el primer diente de leche. Hay quien aconseja hacerlo después de cada toma. En la práctica esto es bastante complicado de lograr en niños de meses. Pero además es innecesario.

Las Caries en Dientes de Leche suelen aparecer en dos localizaciones en la mayoría de los casos: Incisivos superiores y Muelas.

El primer caso no se debe a una falta de higiene dentaria, sino que aparece en niños que toman con frecuencia líquidos azucarados a presión (zumos, infusiones con azúcar, batidos… en biberón o con pajita).

En las Muelas aparece porque quedan restos de comida de la masticación incrustados en las grietas naturales de las muelas. Pero son muy pocos los niños que sin tomar Chucherías con frecuencia desarrollan caries que progresen antes de que las muelas de leche se sustituyan por las definitivas.

Por tanto, más importante que limpiar los Dientes de Leche es evitar el exceso de azúcares en la Dieta de los Niños. Evita las bebidas azucaradas y las chucherías.

¿Cómo recomiendo empezar la Higiene Dentaria en los Niños?

Los Niños son Jugadores de Imitación. Lo que significa que si cuando nos vé cepillarnos los dientes tenemos un cepillo para él es fácil que quiera imitarnos.

Así empiezan casi todos los niños a familiarizarse con la Higiene Dental. Unos lo hacen antes y otros después. Poco a poco empezará a hacer mejor los movimientos y a completar mejor el cepillado.

Dos detalles a tener en cuenta:

– Cepillo: Debe ser lo más blando posible. El Esmalte de los Dientes de Leche es más blando y un cepillo duro puede dañarlo, especialmente en el borde entre el esmalte y la encía.

– Pasta de Dientes: Baja en flúor y poca o ninguna. Los niños suelen tragarse la pasta de dientes, porque les gusta el sabor. Algunos pueden llegar a usar “el cepillo como cuchara”. El problema es que un exceso de Flúor puede ser perjudicial porque mancha los dientes.

Todo este juego debe llevar a que cuando lleguen los dientes definitivos el niño tenga ya la costumbre y la habilidad de hacer un cepillado adecuado de dientes después de cada comida.

De todas las comidas, la esencial para evitar las caries es el cepillado tras la Cena. Hacer de ello una costumbre compartida es un buen hábito: Lavarse las manos, la cara y los dientes tras cenar, hacer “pis” y a dormir…

Pero lo mejor es que se cepillen los dientes tras cada comida, y especialmente en aquellas en las que se haya tomado productos ricos en azúcar.

Se pueden usar pastas de dientes para adultos desde que están los dientes definitivos, pero al principio, mientras tenga tendencia a tragársela cuanta menos cantidad mejor.

Revisiones por el Odontólogo

Yo suelo recomendar a mis pacientes que un niño vaya al “Dentista” desde el momento en que sea posible una exploración con su colaboración. En eso hay niños que lo permiten desde los 2 años o antes y otros que no irían ni con 40.

Pero incluso cuando no haga gracia si aparece una Caries o cuando lleguen los dientes definitivos todos deberían hacerse al menos una revisión al año.

Busca uno que consiga ser agradable con tu hijo, inténtalo las veces que haga falta, premia a tu hijo por su colaboración, pero hazloY no cometas el típico error de amenazarlo: “Cepíllate bien los dientes y no comas chucherías o “tendrás que ir al Dentiiiissstaaaa (tono macabro)”.

A %d blogueros les gusta esto: